Una buena noticia para las comunidades rurales se dio durante la COP16 y fue la decisión del gobierno colombiano de ratificar su adhesión y compromiso con el Tratado Internacional de Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, lo que le permite acceder y compartir la diversidad genética global para cultivos alimenticios.
Esto garantiza, además, contar con un acceso preferente a variedades de semillas de los países adscritos, lo que facilita la cooperación y el intercambio entre las naciones. De este convenio hacen parte países como Japón, Austria, Bélgica, Francia, Egipto, Dinamarca, Estados Unidos, Suiza, Emiratos Árabes Unidos y Canadá.
“Reafirmar la adhesión al Tratado significa para Colombia consolidar la Reforma Agraria, porque no solo se trata de distribuir la tierra de manera equitativa y justa, sino de distribuir ese recurso valioso de la semilla. Nuestros campesinos y campesinas y las poblaciones étnicas conocen el valor de la semilla y, por eso, han sabido conservarlas y darles un uso sostenible”, explicó la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino.

Compromiso con la soberanía alimentaria
Al respecto, Kent Nnadozie, secretario del Tratado Internacional de Recursos Genéticos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura -FAO-, destacó que, “Al ratificar el Tratado, Colombia fortalece su compromiso internacional con la conservación de la biodiversidad y puede implementar un nuevo marco político y legal para utilizar de manera sostenible los recursos genéticos de los cultivos que forman la base de la canasta familiar mundial, y que son indispensables para lograr la seguridad alimentaria mundial y la resiliencia climática’.
Por su parte, Jorge Mario Díaz, director ejecutivo de Agrosavia, manifestó que “Este Tratado es esencial para proteger y fomentar el intercambio de semillas, las cuales son la base de la biodiversidad agrícola y la seguridad alimentaria. Además, garantiza que las comunidades custodias de sus semillas participen activamente en la construcción de sistemas agrícolas sostenibles y resilientes”.

¿Por qué es importante esta adhesión?
El compromiso de Colombia con el Tratado permitirá contar con un acceso preferente a variedades de semillas de los países adscritos, posibilitando la cooperación e intercambio entre las naciones con diversos contextos ambientales, para el desarrollo de variedades adaptadas a las condiciones locales.
La cooperación y el intercambio que se facilitará cobran más importancia cuando se enfrentan retos como la inseguridad alimentaria, la desnutrición, el cambio y la variabilidad climática, baja productividad, plagas o enfermedades y altos costos de producción o comercialización. De igual forma, se fomenta el desarrollo de la economía campesina y familiar.
Además, Colombia podría recibir recursos del Fondo de Distribución de Beneficios y participar en los programas de transferencia de tecnología y fortalecimiento de capacidades mediante proyectos de alto impacto en comunidades agrícolas, lo que se podría traducir en mejora de cultivos y, en consecuencia, más seguridad alimentaria y rentabilidad.










