Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Comportamiento Suicida, una fecha dedicada a recordar que este fenómeno constituye un problema de salud pública global que afecta a niños, jóvenes, adultos y personas mayores por igual.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año fallecen 720.000 personas por suicidio en el mundo, ubicándose como la tercera causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años.
La docente investigadora de la Universidad Católica Luis Amigó e integrante de Amigó Vital, Eliza Kratc, explica que no se trata de un fenómeno aislado, sino de un problema multifactorial condicionado por enfermedades mentales, factores sociales, económicos, políticos, traumas, violencias y consumo de sustancias psicoactivas.
En Colombia y Latinoamérica las cifras muestran una tendencia al incremento debido a que los factores de riesgo superan a los protectores. Elementos como la desigualdad de oportunidades, el conflicto armado, las violencias y las brechas en el acceso a servicios de salud deterioran la historia de vida de las personas. Por esta razón, las acciones de prevención hoy se focalizan también en poblaciones anteriormente no priorizadas, como niños, adolescentes y personas mayores.

Desmontando mitos: hablar abiertamente reduce el riesgo
Uno de los objetivos centrales de esta conmemoración es derribar el estigma y hablar abiertamente del riesgo suicida, de las estrategias de afrontamiento y de las rutas de apoyo.
Existen creencias falsas que dificultan la prevención. Por un lado, es un mito que quien manifiesta sus deseos de morir o lo intenta nunca lo llevará a cabo. Por el contrario, una persona con un intento previo tiene 10 veces más probabilidades de cometerlo en algún momento, pues hablar de ello es una solicitud de ayuda. Por otro lado, es falso que hablar sobre el tema «plante la idea» en alguien vulnerable. La evidencia demuestra que expresar abiertamente los pensamientos suicidas y la desesperanza reduce hasta en un 30 % la posibilidad de quitarse la vida, permitiendo que la persona se sienta comprendida y acompañada.

Señales de alerta para acompañar a tiempo
Para cuidar la vida de seres queridos y compañeros, es clave aprender a reconocer ciertas señales de alerta. Entre las principales destacan:
- Cambios en el estado de ánimo y aislamiento social.
- Ruptura de vínculos afectivos importantes.
- Pérdida de disfrute por actividades habitualmente placenteras.
- Despedidas implícitas o explícitas a través de chistes, cartas o mensajes en redes sociales.
Ante estas manifestaciones, se recomienda evitar juzgar, burlarse o minimizar la situación. Tampoco es conveniente «pintar de colores» la realidad con frases como «la vida es bella». En su lugar, lo que realmente ayuda es escuchar con empatía, comprender el sufrimiento del momento y apoyar en la búsqueda de atención profesional en salud mental. Asimismo, las redes sociales representan una herramienta valiosa de prevención cuando se brinda educación para consumir contenidos que orienten hacia la ayuda oportuna.

Rutas de atención y activación del Código Dorado
Si usted o alguien cercano necesita apoyo o se encuentra atravesando una crisis, existen diferentes alternativas y rutas de ayuda:
- Código Dorado: Avance nacional dispuesto en la resolución 347 del 2026 que establece que, ante cualquier persona con riesgo suicida en un entorno comunitario o institucional, se le debe dirigir al sistema de urgencias como una urgencia vital. Puede activarse trasladando a la persona a la unidad de salud más cercana o llamando a la línea 106.
- Línea 106: Canal gratuito de cobertura departamental y nacional dispuesto para escuchar y brindar orientación inmediata.
- Red de servicios de salud: La puerta de entrada al sistema son las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) y las urgencias de los hospitales de la ciudad.
- Espacios comunitarios y universitarios: Se cuenta con centros de escucha en parques municipales, el Metro de Medellín, zonas de orientación escolar en colegios y universidades. Adicionalmente, la Universidad Católica Luis Amigó ofrece consultorios de psicología bajo la modalidad de docencia servicio, consultorios de bienestar y el fortalecimiento de la estrategia Amigó Vital.

Adicionalmente hay espacios en las instituciones educativas y en las universidades, como estos escuchaderos ya existentes y disponibles de manera gratuita y con personal permanente. Foto tomada de Telemedellín. - Mesa Corregimental de Salud Mental de Santa Elena: instalada hoy 9 de septiembre. Se trata de un espacio permanente de participación, articulación y gestión colectiva para reunir a la comunidad y a las instituciones involucradas en la prevención y atención alrededor de los temas de salud mental. La mesa busca leer las necesidades del territorio, priorizar dificultades y coordinar acciones, sin reemplazar la atención clínica o especializada que se requiera pero como un paso inicial para apoyar y acompañar a las familias del territorio, tanto en la prevención como en la postvención (o sea en el duelo). Para Santa Elena se sugieren estas líneas de atención: Línea 106, WhatsApp 301 604 4444 opción Salud, línea (604) 444 44 48 ó 123 para emergencias.
- Curso virtual gratuito de primeros auxilios psicológicos: en este momento este curso virtual, a través de @medellin, está abierto y disponible para la comunidad. Pueden acceder a él en este enlace.
Atravesar momentos de dolor o desesperanza no tiene que vivirse en soledad, hablar a tiempo y acudir a las fuentes de ayuda disponibles permite encontrar recursos para proteger la vida.










