La Empresa de Servicios Públicos de Medellín, EPM, ha lanzado una alerta roja debido a un aumento del hurto de cables y de actos de vandalismo contra la infraestructura eléctrica de la ciudad, lo que pone en peligro la prestación del servicio de energía en la región.
Medellín es uno de los municipios más críticos donde los delincuentes están atacando el sistema para comercializar ilegalmente el cobre, generando un daño sistémico que afecta a toda la red.
El problema en cifras
Según EPM, solo en lo que va de este 2026, los daños a la red subterránea de energía ya suman cerca de $25.000 millones y más de 763.000 clientes que han sufrido apagones por estas causas, con interrupciones que duran, en promedio, unas 24,6 horas.
La empresa reconoció que reponer un kilómetro de cable de media tensión puede costar 550 millones de pesos y el arreglo podría tardar hasta 14 meses, lo que, según Jorge Cerezo Restrepo, gerente de Transmisión y Distribución Energía de EPM, es un golpe al bolsillo de todos, pues “este dinero que se gasta en reparaciones extraordinarias debería invertirse en modernizar y expandir el servicio en nuestras comunidades”.

El gerente también explica que esos costos terminan reflejándose en las facturas de servicios, según lo que reconoce la Comisión de Regulación e Energía y Gas – CREG-
A esto se suma el peligro de muerte para quienes manipulan estas redes y las graves consecuencias legales que podrían derivar en hasta 21 años de cárcel por hurto calificado y daño en bien ajeno.

¿Cómo se puede ayudar?
La empresa de servicios públicos recuerda que proteger la infraestructura es una tarea de todos. Por esa razón invita a denunciar si se ven personas sospechosas merodeando los postes, abriendo cámaras subterráneas o vertiendo líquidos como aceites y pinturas en las instalaciones. Pueden hacerlo de inmediato en la línea de WhatsApp exclusiva para el reporte de anomalías 301 5161181.










