En un esfuerzo por fortalecer la economía de las zonas rurales y garantizar la seguridad alimentaria, el Distrito de Medellín, en articulación con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), está desarrollando una estrategia integral para mejorar los sistemas productivos de los corregimientos. Esta iniciativa busca que los productores no solo cultiven más, sino mejor, reduciendo la pérdida de alimentos desde el origen.
El secreto está en el agua y la cosecha
La Gerencia de Corregimientos ha identificado dos pilares fundamentales para que el campo sea más eficiente. El primero es la optimización del riego con miras a mejorar el manejo del agua para aumentar la productividad y evitar que las cosechas se pierdan por un mal uso del recurso hídrico.
El segundo pilar se centra en las buenas prácticas en la recolección, fortaleciendo las labores de cosecha para que, desde el momento en que se recoge el fruto, se disminuya el desperdicio.
Además, se ha puesto en marcha el primer bootcamp (programa intensivo de corta duración) de emprendedores AGTech (tecnología agrícola), un espacio en el que la tecnología se pone al servicio del agro para encontrar soluciones innovadoras a los problemas reales de los productores del municipio.

Alianza Medellín Cero Hambre: Resultados que alimentan
Estas acciones en las fincas se complementan con la Alianza Medellín Cero Hambre, la cual ha logrado recuperar 154 toneladas de alimentos que estaban en perfecto estado para el consumo en plazas como la Minorista, Campo Valdés y la Placita de Flórez.
Gracias a la solidaridad de unos 230 comerciantes hasta ahora se han entregado más de 6.000 paquetes de alimentos frescos a 5.027 hogares vulnerables de la ciudad, mejorando la nutrición en el distrito.
Un compromiso que llega hasta las cocinas
A todo esto se suma que, en alianza con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), se promueve la campaña Medellín se vive mejor. Sin pena, sin desperdicio, una iniciativa que invita a las familias a adoptar hábitos responsables, como el reto del Día de dejar el plato vacío y el aprovechamiento total de los alimentos almacenados en la despensa.











