La edila de la Junta Administradora Local (JAL) del corregimiento de Santa Elena, Ana María Moreno Martínez, presentó su renuncia irrevocable al cargo el pasado 15 de mayo y lanzó fuertes críticas sobre el ambiente político al interior de la corporación. En una carta dirigida a la mesa directiva de la JAL, la líder comunitaria aseguró que durante sus dos años y medio de gestión encontró un escenario marcado por “la agresión constante, las rivalidades personales, las provocaciones infantiles, el desgaste humano y las prácticas orientadas a deslegitimar al opositor a cualquier costo”.
Moreno Martínez afirmó que llegó al espacio público con la intención de trabajar por el territorio, defender las iniciativas comunitarias y construir desde las diferencias. Sin embargo, señaló que con el paso del tiempo presenció dinámicas que, según ella, terminaron desplazando el debate serio y las discusiones sobre las verdaderas necesidades del corregimiento.
Sin trabajo de territorio
En el documento, la edila expresó su preocupación por lo que calificó como un ambiente institucional hostil, donde —asegura— prevalecieron los ataques personales, la desinformación y las confrontaciones por encima de las propuestas y proyectos para la comunidad.
“No renuncio por falta de carácter ni por ausencia de compromiso. Renuncio porque me niego a normalizar formas de violencia política y humana”, manifestó en su carta.
La dirigente también sostuvo que muchas de las energías que debían destinarse a la gestión de proyectos y soluciones para Santa Elena terminaron enfocadas en responder conflictos y escenarios de confrontación dentro de la corporación.

Seguirá el trabajo comunitario
Pese a su salida de la JAL, Moreno indicó que continuará vinculada a procesos sociales y comunitarios en el corregimiento. “Seguiré creyendo en Santa Elena, en su gente y en quienes todavía entienden que representar un territorio es una responsabilidad ética y humana”, expresó.
La edila informó además que permanecerá en funciones hasta el próximo 31 de mayo, tiempo durante el cual dejará al día los procesos y asuntos que actualmente están bajo su gestión para facilitar la transición de quien asuma la curul.

Ha habido más renuncias
La de Ana María Moreno Martínez no es la primera renuncia que se presenta en la Junta Administradora Local de Santa Elena. Desde hace varios años, el espacio ha estado marcado por divisiones internas, ausencia de visión de territorio y ambiente de trabajo hostil que han propiciado la renuncia de otros ediles y edilas. En 2025 renunció Luis Felipe Arango Roldán, quien fue reemplazado por Humberto Acuña Vilardi, actual presidente y en períodos anteriores (2016-2019), salieron de la corporación Claudia Patricia Tapias Gómez, quien declinó en 2019 y Beatriz Zapata, inhabilitada en 2018, luego de una intensa persecución política.
Continúan en la actual Junta Administradora Local Humberto Acuña Vilardi, presidente y Juan Guillermo Londoño Atehortúa (Creemos); Sandra Marisa Patiño Soto y Luz Marina Cano Álvarez (Centro Democrático); Laura Melissa Londoño Grisales (Renace) y Otoniel Ruiz Vargas (Unidos por Santa Elena).
La curul que deja Ana María Moreno Martínez debe ser ocupada por alguien del mismo movimiento en el orden de la lista, pero sólo queda la opción de María Camila Hernández Rojas, pues los demás de ese partido ya ocupan escaño (Humberto Acuña y Juan Guillermo Londoño) y Luis Felipe Arango ya había desistido.









