La reutilización de ropa se consolida como una de las estrategias de consumo sostenible con mayor impacto en Colombia. Solo en 2025, el reúso de prendas evitó la emisión de 5.909 toneladas de CO₂, según cifras de la plataforma de moda circular GoTrendier.
El dato refleja cómo las decisiones cotidianas relacionadas con el clóset también pueden reducir la huella ambiental. La fabricación de prendas requiere altos niveles de agua, energía y transporte. Un jean, por ejemplo, puede necesitar hasta 7.500 litros de agua para su producción.

Cómo aplicarlo: explorar plataformas digitales, intercambios o tiendas vintage donde la ropa ya está en circulación. Foto tomada de Pixabay.
El aporte al planeta
De acuerdo con la plataforma, optar por prendas second hand (de segunda) o preloved (ropa de segunda mano en excelente estado) puede disminuir hasta en un 80% las emisiones de carbono asociadas a la industria textil, al evitar procesos de fabricación desde cero.
Ana Jiménez, Country Manager de GoTrendier, aseguró que el cambio no depende únicamente de las marcas, sino también de los consumidores. “El reúso es el camino más corto para encontrar una solución a la moda, como consumidores sí hay mucho que aportar”, afirmó.

Consumo consciente
Entre las recomendaciones para reducir el impacto ambiental desde el consumo de moda están evitar compras impulsivas, prolongar la vida útil de las prendas, reparar daños menores, repetir pintas y donar o vender ropa que ya no se usa.
La transformación en los hábitos de consumo ya empieza a reflejarse en el país. En los últimos años, más de 15 millones de prendas han sido recirculadas en Colombia, impulsando una tendencia que combina sostenibilidad, ahorro y consumo consciente.







