En las montañas de Santa Elena las mujeres rurales y campesinas son el corazón de la economía local y la preservación de los saberes ancestrales. Por ello, con la reciente promulgación de la Ley 2462 de 2025, Colombia da un paso histórico para garantizar la igualdad de oportunidades a estas mujeres, reconociendo su papel fundamental en el desarrollo rural y la sostenibilidad del territorio.
La nueva ley reconoce y protege a todas las mujeres que se dedican a las labores en las zonas rurales incluyendo a quienes trabajan la tierra, transforman productos, cuidan los ecosistemas, practican el turismo rural o lideran procesos comunitarios, incluso si su labor no es remunerada u oficialmente reconocida.
En Santa Elena, esto significa que las mujeres que cultivan, comercializan en mercados campesinos, elaboran artesanías o impulsan el turismo ecológico, ahora cuentan con un respaldo legal para exigir igualdad de trato y acceso a oportunidades.

Principales beneficios y medidas de la ley
La nueva Ley otorga a las mujeres rurales una serie de beneficios que no solo enaltecen su labor, sino que entrega garantías para que continúen con ella:
- Acceso a recursos y autonomía económica: Con la nueva ley se crean líneas de crédito con tasa preferencial y acceso prioritario a fondos públicos para proyectos productivos liderados por mujeres. A esto se suma que el Fondo de Fomento para las Mujeres Rurales (FOMMUR) apoyará iniciativas asociativas, capacitación y educación financiera y las mujeres de bajos recursos, víctimas del conflicto armado o jefas de hogar tendrán prioridad en la titulación de tierras y acceso a subsidios.

- Educación, saberes y formación: Se promueve la educación rural en todos los niveles, incluyendo formación técnica, agroecológica y en nuevas tecnologías. Además, el SENA debe garantizar la inclusión y permanencia de mujeres rurales en sus programas, reconociendo saberes ancestrales para la certificación de competencias y se implementan programas para reducir la deserción educativa y profesionalizar labores de cuidado.
- Participación y representación: Se asegura la paridad de género en órganos de decisión y planeación rural a nivel territorial; también se crean Mesas de Trabajo para las mujeres rurales; se fortalece su representación en espacios gremiales y de desarrollo rural y se fomenta el apoyo a procesos asociativos y cooperativos para fortalecer la autonomía económica y la voz de las mujeres en la gestión comunitaria.
- Salud y vida libre de violencias: La ley está comprometida con garantizar el derecho a la salud integral, incluyendo el reconocimiento de la partería y la medicina tradicional, así como la implementación de programas de prevención, atención y rutas especializadas para mujeres víctimas de violencias basadas en género, con casas refugio rural y acceso a asesoría jurídica y psicológica.

- Comercialización y cultura: Fomento de mercados campesinos, circuitos cortos de comercialización y apoyo a la venta directa de productos y servicios elaborados por mujeres rurales, así como la promoción de las prácticas culturales, saberes tradicionales y deportes propios de la ruralidad.
- Medio ambiente y justicia climática: Reconocimiento del rol de las mujeres rurales en la protección de los ecosistemas, la gestión del agua y la transición hacia prácticas agrícolas sostenibles.

Un nuevo horizonte para las mujeres de Santa Elena
La Ley 2462 de 2025 representa una oportunidad concreta para cerrar brechas históricas y potenciar el liderazgo de las mujeres rurales no solo de Santa Elena, sino de todo el país, permitiendo que las mujeres puedan acceder a recursos, formación y representación, lo que fortalece el tejido social y productivo y ubica a las mujeres como protagonistas del desarrollo sostenible, la innovación campesina y la defensa del territorio.
Aquí les dejamos el texto de la nueva ley







