El 12 de marzo del presente año, el Comité Técnico Nacional de Patrimonio Mundial (CTNPM), adscrito al Ministerio de las Artes, las Culturas y los Saberes de Colombia, determinó, por unanimidad, posponer la postulación de la Cultura Silletera de Santa Elena para ser incluida en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Sin embargo, para esa fecha no se conocieron los detalles de ese aplazamiento, que es el segundo, luego de que en 2023 se hiciera una petición similar. Recientemente, el grupo que trabajaba en la evaluación del Plan Especial de Salvaguardia (PES) de la Manifestación Cultural Silletera recibió el acta de la reunión del 12 de marzo del CTNPM, así como las evidencias de una carta anónima enviada al Ministerio por una veeduría, supuestamente de Santa Elena, en la que se cuestionaba dicha postulación.

La pesca, la cumbia y la hoja de coca sí
El CTNPM reconoció que “la documentación demuestra que la Cultura Silletera es una manifestación de profunda raíz campesina, transmitida de generación en generación en Santa Elena, por más de 150 años y resaltó su valor dentro de la identidad cultural del territorio y su importancia en la memoria colectiva de la comunidad”.
Sin embargo, para el año 2023, el Ministerio priorizó la manifestación de “Conocimientos y técnicas asociados a la Pesca Artesanal del Río Magdalena”, la cual ya está en estudio por parte de la UNESCO. Para esta segunda ocasión, el comité de patrimonio determinó que había méritos para presentar la de la “Cumbia Tradicional del Caribe Colombiano”, la cual explica el acta, no contaba con un expediente desarrollado al momento del análisis por parte del CTNPM. “Sin embargo, el grupo de PCI de la Dirección de Patrimonio y Memoria considera la importancia de iniciar su elaboración, teniendo en cuenta que la manifestación posee una configuración significativa de elementos culturales para el país.”

Desacuerdo con el envío de la solicitud
Sin embargo, la Dirección de Patrimonio y Memoria recibió una queja de la veeduría pública «veeduriaciudadanamedellin2024» (veeduriaciudadana8@gmail.com), que manifestó su desacuerdo con el envío de la solicitud. La veeduría argumentó que es esencial una «participación territorial e institucional» más profunda; que el Plan Especial de Salvaguardia (PES) para la Cultura Silletera, incluida en la LRPCI de Colombia desde 2015, «sigue sin actualizarse» y que los municipios de Guarne, Rionegro y Envigado, parte del territorio cultural silletero, «no han logrado apropiación y compromiso de salvaguardia». Adicionalmente, que no existe una Entidad Gestora y muchos portadores y la población general «no comprenden el PES».

Las opiniones del Comité de Patrimonio
Durante la reunión del 12 de marzo, Juan Luis Isaza Londoño, presidente del Comité Nacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) Colombia, recomendó “no perder de vista el hecho que detrás de esta postulación, existe un fuerte interés de promoción económica y turística”. Según el acta del CTNPM, Isaza Londoño explicó que “los cultivos de flores y hortalizas en Santa Elena son cada día más precarios, dado que existen grandes empresas floriculturas de exportación de flores, lo cual es un proceso totalmente diferente”. También destacó los problemas de gentrificación en Santa Elena, que ha pasado de ser un corregimiento rural a «prácticamente un barrio de la ciudad», segregando al campesinado.
Adicionalmente, se expresaron algunas preocupaciones ambientales. Luis Alfonso Ortega Fernández, presidente de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) y Fanny Sierra Bonilla, del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, advirtieron que el cultivo de flores, un componente central de la cultura silletera, no es sostenible. Argumentaron que, después de la caña de azúcar, el de flores es uno de los cultivos que «más consume agua» y tiene un alto impacto como monocultivo sobre la tierra, el suelo y el agua, incluso con demandas internacionales por la fumigación asociada. Finalmente, hizo un llamado al CTNPM a tener cuidado al respaldar un expediente el cual posiciona el cultivo de flores como una actividad sostenible,

Representatividad de la veeduría
Por su parte, Francisco Torres Muñoz, Coordinador GIT UNESCO, mostró inquietud por la queja de la veeduría y cuestionó «qué tan representativa es la queja por parte de los portadores de la manifestación», dado que la Convención de 2003 exige «participación y voluntad comunitaria». También se sumó a los riesgos de la posible «sobreexplotación de intereses económicos y turísticos» y los factores que afectan el medio ambiente.
Ante estos argumentos, el CTNPM acordó por unanimidad posponer el envío del expediente de la Cultura Silletera «mientras no se resuelvan cada uno de los puntos tratados en la sesión».
En otros asuntos, el CTNPM dio su concepto favorable para iniciar el desarrollo del expediente de la Cumbia Tradicional del Caribe Colombiano a nivel nacional, con la posibilidad de futuras adhesiones transnacionales. Asimismo, se aprobó la ruta para iniciar el proceso de inclusión de las prácticas y saberes asociados al uso de la hoja de coca en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación (LRPCI), con miras a una nominación UNESCO para marzo de 2026.







