No es solo una impresión el sentir calores sofocantes por estos días en el Valle de Aburrá, los termómetros están confirmando lo que se siente en el ambiente. Durante julio y lo que va de agosto, el Valle de Aburrá ha registrado temperaturas entre 2 y 3° C por encima del promedio histórico, alcanzando máximos que se acercan a los registros más altos de los que se tiene noticia para esta época del año.
¿Qué está pasando con el clima?
Según el último reporte del Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá (SIATA), mientras que el promedio histórico diurno suele estar cerca de los 25 °C, en estos días las temperaturas medias se han disparado, y las máximas han oscilado entre los 30 y los 32 °C.
Pero el calor no nos está dando tregua ni siquiera de noche. Julián Sepúlveda, líder de Meteorología de SIATA, explicó que estamos viviendo un «efecto invernadero» nocturno. Las nubes que se forman atrapan el calor, impidiendo que la superficie se enfríe, lo que mantiene las noches con una temperatura promedio de 23 °C, un valor bastante superior a lo que estamos acostumbrados.

El Niño y la falta de lluvias
Esta situación se debe al fortalecimiento del fenómeno de El Niño (ENSO) y a la llegada de los vientos secos del este. A esto se suma la falta de agua pues en julio solo se habían registrado dos eventos de lluvia de baja intensidad en todo el territorio metropolitano.
Esta escasez de precipitaciones ya está pasando factura en el corregimiento de Santa Elena. La Corporación de Acueducto Multiveredal Santa Elena (CAMSE) emitió recientemente una alerta urgente por el riesgo inminente de desabastecimiento. Es un llamado a la conciencia, pues de mantenerse estas condiciones, las altas temperaturas y la sequía persistirán durante las próximas semanas.

Recomendaciones para la comunidad
Las autoridades recuerdan la importancia de tomar medidas que permitan sobrellevar mejor la época de sequía y calor como el ahorro de agua evitando el derroche, pues ya hay alertas de cobros por consumo excesivo debido al Fenómeno de El Niño.
De la misma manera es de vital importancia mantenerse hidratado y garantizar la buena hidratación para las mascotas, adultos mayores y niños pequeños, así como la protección solar para contrarrestar la radiación intensa que se viene.
Finalmente se recomienda estar atentos al fuego, pues en condiciones tan secas el riesgo de incendios forestales aumenta en las zonas verdes y boscosas.









