Tal vez la traumática experiencia de 2025 frenó a muchas personas para subir a Santa Elena al Festival de Sancochos de este año. Y es que, con razón, el caos fue tal que cualquiera se pudo abstener de someterse a las dificultades del calibre de las que se presentaron el año anterior. Sin embargo, para el Festival de Sancochos de esta versión 2026, realizado ayer 26 de julio, evento que es organizado por la Junta Administradora Local, hubo operativo, personal y controles de sobra, pero no subieron las personas esperadas.


Hubo alrededor de 10.000 sancochos, distribuidos en 26 toldos, pero subieron aproximadamente 5.000 comensales. Adicionalmente, hubo muchos negocios y restaurantes, además de fincas silleteras con operadores turísticos en diferentes veredas y sectores lejos de la centralidad, que hicieron sancochos, lo cual disminuyó la presión de mucho público en el sitio principal del festival que era el lote del Acueducto Multiveredal Santa Elena.


Mejor logística que en 2025
Las aproximadamente 5.000 personas que subieron disfrutaron de la jornada gastronómica y cultural en un ambiente de orden, tranquilidad y buen comportamiento. La organización implementó una logística reforzada que permitió mejorar la experiencia de los visitantes frente a ediciones anteriores.

Uno de los aspectos más destacados fue la estrategia ambiental, que mostró mejores resultados gracias a una adecuada gestión de los residuos y al compromiso de asistentes y comerciantes con el cuidado del territorio. A esto se sumó un esquema de movilidad que facilitó el ingreso y la evacuación de los visitantes sin mayores contratiempos.


Además de las 26 carpas gastronómicas, 30 comerciantes participaron con sus emprendimientos. Sin embargo, los que esperaban tener sus ollas limpias y sin restos, al final de la tarde, muchos tuvieron que feriar los sancochos, venderlos más baratos, regalarlos o botarlos.


Mucho operativo
Para garantizar la seguridad y el buen desarrollo de la jornada, se dispuso de un amplio operativo conformado por 24 agentes de Movilidad, 15 integrantes adicionales del equipo operativo, 40 practicantes, 122 funcionarios de Espacio Público y suficiente Policía, quienes acompañaron permanentemente el evento.


En materia de servicios para los asistentes, se instalaron 20 baños y se habilitaron varios parqueaderos. El parque principal contó con capacidad para cerca de 50 vehículos, mientras que otros lotes privados ofrecieron espacios para entre 80 y 100 carros cada uno, además de un parqueadero con capacidad aproximada de 100 a 150 vehículos.


Con este balance, el Festival de Sancochos ratificó su importancia como uno de los eventos tradicionales previos a la Feria de las Flores y demostró que, con una adecuada planificación, es posible recibir miles de visitantes protegiendo el entorno y garantizando una experiencia organizada para todos. Sin embargo, hay que planificar mejor sobre cantidades y precios, sitios descentralizados y negocios, para que nadie del territorio deje de vender.












