Este domingo 27 de julio, Santa Elena será el punto de encuentro para quienes aman el buen comer. El Festival de Sancochos llega con 25 carpas dispuestas a servir una de las sopas más tradicionales y queridas del país, en una jornada que combinará gastronomía, música, baile y en la que se espera también que la comunidad asistente active su conciencia ambiental.

Un plato típico, un precio unificado
Cada sancocho tendrá un valor unificado de $30.000, sin importar la carpa donde se compre. Se trata de una apuesta por democratizar el acceso a esta delicia criolla y garantizar que todos puedan disfrutar sin confusiones ni sorpresas. Los aromas empezarán a sentirse desde temprano, tipo 10 de la mañana y la fiesta se extenderá hasta las 10 de la noche.

Llegue con su recipiente y baje el impacto ambiental
Una de las grandes apuestas del Festival de Sancochos de este año es reducir al máximo los residuos. Por eso, se invita de manera enfática a quienes asistan, a subir con coca, recipiente reutilizable o loza, para consumir allí mismo el sancocho o llevarlo.
La idea es decirle no al icopor y a los utensilios de un solo uso. Cada persona que lleve su recipiente estará haciendo una contribución concreta al medio ambiente y al bienestar colectivo. El sabor también puede ser sostenible y es fácil, sólo decidir hacerlo.

Transporte público: la mejor opción
Debido a la alta afluencia de visitantes, se recomienda utilizar el transporte público, para lo cual nuestra empresa Trasancoop tendrá a disposición toda su flota de vehículos. Aunque habrá parqueaderos disponibles, la capacidad vial del corregimiento es limitada y el tráfico podría colapsar, tal como ha ocurrido en años anteriores. Así que lo mejor es subir en bus o compartir vehículo.

Música, tablado y pura alegría
Además del sancocho, el ambiente estará cargado de buena energía. Habrá tablado, música en vivo y animación durante todo el día, lo que garantiza que la jornada sea una fiesta total. El evento no solo busca resaltar la tradición gastronómica antioqueña, sino también fortalecer el sentido comunitario y la cultura campesina.

Un festival con sabor a territorio
Santa Elena no solo es cuna de silleteros, sino también de tradiciones que se cocinan a fuego lento. Este festival es una excusa perfecta para visitar el corregimiento, apoyar a sus comunidades y vivir una experiencia completa: naturaleza, cultura, comida típica y responsabilidad ambiental.
Así que ya lo sabe: este domingo, suba con su coca, deje el carro en casa y prepárese para disfrutar un sancocho con sabor a conciencia ambiental.







