Desde el 17 de abril se desarrolla en el país el 7° Congreso Latinoamericano y Caribeño de las Culturas Vivas Comunitarias, que va hasta el 26 de abril de 2026, reuniendo delegaciones de toda Iberoamérica en un proceso de diálogo, participación y construcción colectiva. Este evento pasará por Medellín, entre el 22 y el 26 de este mes.Este Congreso trasciende la noción de un evento cultural. Se consolida como un espacio continental de diálogo social, gobernanza cultural, construcción de paz y fortalecimiento de la participación comunitaria, donde las experiencias territoriales cobran protagonismo para comprender y proyectar las transformaciones sociales de América Latina y el Caribe.
Un recorrido territorial por la cultura viva del país
El Congreso se desarrolla a través de una ruta que conecta distintos territorios de Colombia. Estuvo en Nariño hasta hoy 19 de abril, irá los días 20 y 21 de abril para Cali, con el desarrollo del Seminario de Políticas Públicas y Gobernanza Cultural “Caminandar”, un espacio de alto nivel para analizar experiencias que están transformando la gestión pública desde lo comunitario. Y finalizará en Medellín, del 22 al 26 de abril, con el cierre del Congreso con Círculos de la Palabra, la Asamblea General del Movimiento y diálogos entre comunidades, instituciones y gobiernos para definir la hoja de ruta de la gobernanza cultural en la región. La jornada también tendrá actividades culturales, comparsas, ferias, y espacios de encuentro en los diferentes territorios.

Una apuesta por la cultura, la paz y los territorios
El Congreso reúne a cientos de organizaciones culturales comunitarias, lideresas y líderes sociales que, desde sus territorios, impulsan procesos de transformación social, dignidad y soberanía cultural. Este espacio permite visibilizar prácticas vivas que fortalecen el tejido social y promueven la paz desde la cultura.
Con más de 80 organizaciones liderando el proceso, sumadas a 350 en todo el país articuladas en redes culturales, este encuentro se proyecta como un hito en la consolidación de la Cultura Viva Comunitaria como movimiento continental con representantes de 25 países, alrededor de 250 asistentes internacionales; y 60 grupos artísticos de toda Latinoamérica.








