Tras un 2025 que dejó resultados históricos en términos de afluencia en las actividades de Feria de Flores y especialmente el Festival de Sancochos, el corregimiento de Santa Elena se prepara para los retos de este 2026. El panorama del año anterior mostró la dualidad de un evento masivo: por un lado, una bonanza económica sin precedentes y, por el otro, dificultades logísticas en distintos ámbitos que obligan a una planificación más rigurosa para el presente año, además de cambiar de lugar, porque no podrá ser en la centralidad, debido a la limitada capacidad de carga y por determinación técnica del Distrito de Medellín.

2025: Un motor económico que superó las expectativas
El Festival de Sancochos de 2025 fue calificado por los organizadores como un éxito rotundo en términos de convocatoria, atrayendo a una multitud estimada de entre 22.000 y 25.000 personas. Esta masiva asistencia generó una importante derrama económica que benefició ampliamente al territorio.
El impacto positivo se sintió en diversos sectores:
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- Comercio local: Tanto los comerciantes formales como más de 100 venteros estacionarios previamente caracterizados vieron un impulso significativo en sus ventas. De esta derrama se beneficiaron también los no caracterizados y externos que llegaron a invadir el espacio público de la centralidad.
- Fincas silleteras y emprendimientos: El beneficio se extendió a las fincas tradicionales y a una gran variedad de puestos de alimentos y emprendimientos distribuidos por todo el corregimiento.
- Vocación turística: Se reafirmó el turismo como motor fundamental de la economía de Santa Elena.

Sin embargo, este mismo éxito sobrepasó las capacidades de carga del territorio, provocando un colapso en la movilidad y en el espacio público debido a la llegada de cerca de 120 chivas y miles de vehículos particulares que la vía principal no pudo soportar, porque tampoco hubo parqueaderos suficientes, ni controles a la subida de carros.

Retos y desafíos para este 2026
El gran reto de este año es capitalizar el beneficio económico sin sacrificar la calidad de vida de los habitantes ni la seguridad de los asistentes. Entre los desafíos pendientes se destacan:
- Control de la capacidad de carga: Es imperativo determinar cuántas personas se pueden recibir para evitar el hacinamiento crítico vivido en 2025. Lo que hoy se sabe, por información entregada por la Junta Administradora Local de Santa Elena, es que por las condiciones y además por las recomendaciones del Distrito de Medellín, el evento no puede hacerse en la centralidad. Ya se están concretando otros lugares para esta actividad.
- Regulación de ventas informales: Controlar la llegada masiva de vendedores no autorizados de otras zonas de la ciudad que el año pasado ocuparon espacios indebidos y pusieron en riesgo a los peatones y afectaron las ventas de los emprendedores locales.
- Gestión de la movilidad: Diseñar un plan que impida el bloqueo total de las vías por parte de vehículos pesados como las chivas y que se garantice el flujo del transporte público.
- Coordinar y articular con el Distrito de Medellín la forma de controlar el flujo de operadores turísticos que sobrevendieron la actividad y que generaron el colapso con las aproximadamente 120 chivas que llegaron al territorio.

Recomendaciones para un buen evento este año
Para asegurar que la derrama económica se mantenga de forma sostenible, las organizaciones locales sugieren:
- Sostenibilidad ambiental: Promover el uso de platos biodegradables y realizar campañas previas enfatizando que se puede celebrar y festejar sin contaminar.
- Logística escalonada: Evaluar la realización de actividades en diferentes fechas o franjas horarias para distribuir la afluencia de público.
- Fortalecimiento institucional: Mejorar la coordinación en el Puesto de Mando Unificado (PMU) con todas las secretarías del Distrito.

Urgencia en la decisión de la JAL
Para que el evento de este año sea exitoso y se anticipen los riesgos, la Junta Administradora Local (JAL) debe decidir de manera pronta el lugar para realizar el festival. Esta definición es urgente para poder realizar los estudios de capacidad de carga pertinentes y evitar las dificultades de espacio, logística, organización y transporte que se presentaron en 2025. La anticipación permitirá que el corregimiento reciba los beneficios del turismo de manera ordenada, evitando que el éxito comercial se convierta nuevamente en un colapso del territorio.
Es importante recordar que este evento es responsabilidad de la JAL y por su envergadura, debe ser planeado con suficiente anticipación, lo cual no ha sido así durante los últimos años. Se trata de un evento que requiere muchos permisos, definiciones ante la Alcaldía y organización de bastantes detalles.
La comunidad espera que este año el Festival de Sancochos no sea tan traumático como lo fue en 2025.









