A unos 50 kilómetros de Santa Elena, en el municipio de La Unión, una alianza entre la empresa privada, una caja de compensación familiar, el sector público, una universidad y una fundación están haciendo realidad el sueño de dos familias de tener vivienda propia, pero a su vez están marcando un hito en el sector de la construcción, al imprimir, literalmente hablando, casas.
El proyecto que revolucionará la construcción en el país, busca no solo crear viviendas en tiempo record, sino también validar si se puede replicar el modelo en otras regiones del país y contribuir a la reducción del déficit habitacional actual, enfocados en la redensificación urbana y rural.
Las dos viviendas piloto que se están imprimiendo en 3D tienen un área de 63 metros cuadrados y fueron diseñadas específicamente para las condiciones climáticas y geográficas que tiene el municipio de La Unión, en el Oriente Antioqueño. Se espera que sean entregadas a sus propietarios en el mes de abril.

Una alianza público-privada por las familias que sueñan con una vivienda propia
La empresa Cementos Argos, a través de su programa Casa Para Mí y el laboratorio Future Tech, lidera el ambicioso proyecto de imprimir casas en 3D en concreto, lo que permite que el proceso de construcción sea más rápido, sostenible y con un menor desperdicio de material.
A la iniciativa se sumó la Caja de compensación Comfama como encargada de la gestión de los diseños de las viviendas, el acompañamiento a las familias y la entrega de los subsidios de construcción en sitio propio para adquirir sus viviendas impresas en 3D.
Para David Escobar Arango, director de Comfama, la iniciativa es algo para celebrar porque aseguró que “pone la tecnología al servicio del bienestar social” y admite que desde la Caja de Compensación Familiar “nos hace muy felices no solo aportar los subsidios de vivienda, sino que también nuestro Taller de Diseño haga parte de este hito para el desarrollo de vivienda de interés social en nuestro departamento y país”.
La Alcaldía de La Unión también se unió haciendo un acompañamiento en la adecuación de los terrenos y las licencias de construcción, mientras que la Fundación Berta Martínez es la operadora de todo el proyecto que entregará las dos viviendas impresas en 3D a estas familias antioqueñas.

La academia también está involucrada
Los aliados de la idea de imprimir casas en concreto no terminan en empresas públicas, privadas y ONG. La Universidad Nacional también se vinculó al proyecto con una de las tareas más importantes: transportar la enorme impresora 3D hasta el municipio de La Unión para fabricar los muros y otros elementos arquitectónicos.
Gracias a este aporte desde las empresas y la academia, todos los involucrados en la impresión de las dos viviendas en 3D pueden validar parámetros para la optimización de recursos, la agilidad en tiempos de construcción y la eficiencia en costos para proyectos a gran escala.

Imprimir casas de concreto en 3D, un hito en temas de construcción
Las dos viviendas que se encuentran actualmente en proceso de impresión en La Unión se convierten en un punto de partida que permitirá, a futuro, la aplicación de nuevas tecnologías en el sector de la construcción, transformando la manera en la que se construyen actualmente las viviendas en Suramérica.
Con este piloto se entregarán las primeras casas impresas con tecnología 3D, usando el concreto como material de impresión y todos los aliados, que están trabajando para hacerlo posible, esperan que este hito lleve el sector a automatizar el proceso constructivo y a aprovechar las ventajas de la impresión 3D para crear viviendas de manera más eficiente.
Y el sueño va mucho más allá, porque como lo dice Juan Esteban Calle, presidente de Cementos Argos, con este proyecto se está impulsando “la innovación en nuevos sistemas de construcción y apalancando el desarrollo de productos y soluciones sostenibles para la industria, contribuyendo al cierre del déficit habitacional en Colombia y aportando a la construcción de sueños de vivienda».








