Se trata de 17 estructuras compuestas por muros de tierra, piedra o tapia, ubicadas en un área de 40.000 metros cuadrados y que permitirán a los expertos no solo realizar una exploración y búsqueda de objetos arqueológicos, sino también estudiar los modos de vida y la apropiación del espacio que tenían las comunidades que se asentaron en zona denominada Arví, luego de la llegada de los españoles en el año 1541.
Hasta el momento en los seis espacios de interés arqueológico encontrados los investigadores han recolectado fragmentos de vasijas en cerámica y otros artefactos destinados a usos como la extracción de sal y la preparación y cocción de alimentos, así como fragmentos de lozas, vidrios y tejas.
El ejercicio de los expertos hace parte de los contratos que ejecutan EPM y la Corporación Parque Arví como el Plan de Manejo Arqueológico del área y esto gracias a que desde 1998 el territorio Arví fue declarado como Bien Interés Cultural de la Nación por parte del Ministerio de Cultura y en 2019 fue reconocido como territorio arqueológico protegido por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia -ICANH-
Los nuevos hallazgos ya se encuentran en un proceso de estudio, el cual tarda de tres a cuatro semanas, para determinar su caracterización y componentes minerales. Además están pasando por los análisis respectivos para identificar su antigüedad y el tipo de plantas o elementos que preparaban los antepasados para su alimentación.

Piezas con más de dos mil años
Los hallazgos arqueológicos que se han realizado dentro de los terrenos administrados por la Corporación Parque Arví ya superan las 16.000 piezas arqueológicas entre las que hay herramientas elaboradas en piedra y fragmentos de vasijas en cerámica, loza y vidrio, entre otros.
Gracias al trabajo de los expertos, en la zona se han encontrado objetos que datan de culturas indígenas que tienen más de 2.000 años de antigüedad, con fechas ubicadas entre el año 20 d.C. y el año 260 d.C., así como de las épocas colonial y republicana, lo que ha servido para identificar la huella que los humanos han dejado en el paisaje de Santa Elena y que permanece oculta en el bosque.

La historia, más cerca de las personas
Los hallazgos arqueológicos en Santa Elena no son solo de interés para los científicos. La Alcaldía de Medellín ha realizado durante los últimos meses 23 actividades de pedagogía entre las cuales se destacan 20 talleres de arqueología con habitantes y visitantes y tres seminarios especializados en arqueología e historia en los que se enseñó cómo se desarrolló el paisaje geológico y natural en el Valle de Aburrá y el altiplano de Santa Elena y cómo ese paisaje fue transformado por las comunidades que lo habitaron.
El propósito que tiene la Administración Distrital para abrir estos espacios de ciencia e historia, que ya han impactado a 265 personas, es contarles a los asistentes cómo trabaja un arqueólogo, cuál es la historia del territorio y la riqueza patrimonial que se esconde en los bosques de Santa Elena y que recogen las costumbres de los antepasados que habitaron la zona.

“Invitamos a la comunidad, a los investigadores, a los estudiantes, a los gomosos de la historia y de la arqueología a que nos visiten, a que nos escriban en nuestras redes sociales y coordinen visitas guiadas con nuestros arqueólogos. Conocer nuestra cultura, conocer nuestra historia, conocer cómo vivían los primeros habitantes de la ciudad hace parte de la esencia de estar en ella”, dice Óscar Cardona Cadavid, director del Parque Arví.
El Parque Arví está en funcionamiento de martes a domingo de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. para todos los interesados en la historia y que quieran recorrer las rutas ancestrales como el Camino de La Cuesta y conocer La Laguna, entre otros espacios que revelan las huellas de la historia a través de un recorrido guiado o autoguiado.








